Opinión del producto
¡No habría tenido la oportunidad de vivir con normalidad sin un Trionic!
¿Cuál fue su preocupación con respecto a esta reseña?
Llevo varios años con un andador Trionic. O mejor dicho, dos: uno en Estocolmo y otro en la zona rural de Sörmland. La retirada de nieve en Estocolmo ha tenido y sigue teniendo grandes dificultades esta temporada, con rampas de hielo irregulares en las aceras y grandes bancos de nieve que hay que forzar. No habría tenido la oportunidad de vivir con normalidad sin un Trionic. Por ejemplo, nunca tengo que preocuparme por resbalarme. Tiene una construcción perfecta.
- Frenos que funcionan.
- Ruedas de dimensiones generosas que soportan casi cualquier peso.
- Un centro de gravedad correcto, fundamental, que elimina el riesgo de que se vuelque hacia adelante.
- Un ancho y un peso que evitan que se vuelque si resbala.
Desafortunadamente, creo que mucha gente lo rechaza por el precio. Cuando compré mi primer andador, traduje el precio a la cantidad de cartones de leche y luego a cuánto tiempo tendría que vivir (el consumo de un cartón de leche al día) para que me lo pagaran. Gané.
