Opinión del producto
Libertad de movimiento permanente con frenado óptimo
¿Cuál fue su preocupación con respecto a esta reseña?
Sin un andador o muletas en ambos brazos, estoy destinado a mantenerme confinado en un solo lugar. He probado varios andadores a lo largo de los años, tales como el Nitro, el Topro Troja y el Alevo Carbon. La mayor debilidad de todos los andadores son los frenos.
Había tenido muchas ganas de adquirir uno de los productos de Trionic desde hace algún tiempo y dejé que un especialista me lo prescribiera con una extensa justificación redactada, sin embargo, la compañía de seguros de salud privados la rechazó por la supuesta cotización faltante.
Cuando se publicitó el Walker de Trionic, que es significativamente más costoso que otros andadores, decidí pedirlo incluso sin la ayuda de la compañía de seguros de salud. Mi Walker llegó empaquetado perfectamente y me lo entregaron después de unos pocos días de realizar la compra. Tan pronto llegó, comencé a utilizarlo.
Mi primera impresión: uno puede confiar plenamente en este artefacto.
Visualmente, luce genial; es estable en las condiciones de la vida cotidiana y brinda seguridad. No se tambalea; pasa fácilmente por obstáculos pequeños; en caso necesario, también puede emplearse como un cómodo asiento y los frenos son sobresalientes. Incluso en terrenos inclinados los frenos sostienen el peso del andador sin ningún problema, así como el peso del usuario (aproximadamente 100 kilos). En general, es el Maybach de los andadores.
Sin embargo, entre tantas cualidades, debo decir que el Walker no es ligero. Dado que no puedo permanecer de pie sin apoyarme en algo, no puedo meterlo al automóvil sin que alguien me ayude desde afuera. Por este motivo, mi amable vecino y amigo me apoya y me acompaña casi todos los días en nuestras caminatas de 90 minutos por la naturaleza. Gracias a mi amigo y al Walker de Trionic, por esta nueva libertad de la que gozo y por los fantásticos frenos.
